Revoltijo Tecnológico

Published by Pablo P. under , , on 20:34

Revoltijo Tecnológico

Sistemas de Sonido 5.1: Compulsivos de alta fidelidad


Antes me preguntaba cuál es la fijación de algunas personas con el sonido de sus equipos de música, TV, computadores… no entendía cómo hasta los arcaicos parlantes de un notebook podían convertirse en rabias y quejas.


Hoy me incluyo en este grupo.


Con el tiempo me he ido dando cuenta de que la tecnología no siempre nos facilita la vida, sino que la complica.

En mis tiempos de escolar, recuerdo que era feliz con el último cassette de Iron Maiden… si, un cassette. Ya existían los CD y los DVD, pero las lucas no siempre acompañaban. Escucharlo en un personal stereo marca “chancho”, con ese característico sonido “ssssssshhhhhhh” de fondo (por ser el resultado de la copia de la copia del amigo de un amigo), y con las pilas siempre en el mínimo - rogando para que alcanzaran hasta llegar a la casa – era un placer musical solo opacado por algo mas difícil de conseguir, como una edición especial de una presentación de Stratovarius o algo por el estilo.


Hoy el más mínimo sonido ajeno a la música me molesta. Me molesta tanto que soy capaz de dejar de escuchar un disco y bajarlo de nuevo. ¿Qué paso con la simplicidad de escuchar música?

Hace un par de años la felicidad venía de la mano del sonido “Mono” (monaural) y si tenías stereo podías darte con una piedra en el pecho. Ahora la felicidad musical no existe si no viene de la mano del subwoofer, los satélites, el parlante central, el surround, power bass, mega bass, super duper bass y cuanta tontera se le ocurre a los fabricantes para venderlos la pomada del Hi – Fi.

Los sistemas de Alta Fidelidad o Hi – Fi tienen la gracia de darnos la posibilidad de encontrar el sonido y ecualización perfecta para nuestros exigentes oídos. Una ensalada de perillas, botones o “clicks”, para los más tecnológicos, permiten satisfacer cualquier exigencia. Esta gama de posibilidades ha convertido a un grupo de ciudadanos en “compulsivos” de la alta fidelidad… así como yo. Esos que no pueden concentrarse en nada si los parlantes no suenan como el cerebro lo exige. Y el tema no es menor. Ya varias veces me he encontrado cotizando por Internet nuevos sistemas de sonido, nuevos equipos de música, sistemas de amplificación y otros artículos relacionados. Se preguntarán ¿Y qué tiene de malo? Bueno, nada. Eso siempre y cuándo pueda olvidar que en mi departamento de 20 metros cuadrados tengo un amplificador, un subwoofer mas grande que un equipo de música, un parlante central y 8 parlantes satélite… algo así como un 9.2… EN 20 METROS CUADRADOS!

Creo que si dejara de instalar y comprar parlantes para mejorar el sonido de mis películas, música, videojuegos, conciertos y hasta la TV, terminaría con síntomas de abstinencia. Fui víctima de la publicidad y, aunque me siento orgulloso de que el lugar donde vivo sea casi un solo gran amplificador, envidio a los que son capaces de disfrutar de un simple parlante de tele antigua… esos de seis por seis centímetros.

Me voy a ver a la Doctora Polo y escuchar “Caso cerrado!!!” en alta definición.

La picá tecnológica: Googlea AIMP2. Programa polaco para escuchar música. Mucho mejor que Winamp.

1 comentarios:

Tulks dijo... @ 21 de marzo de 2009 a las 13:46

Admito que yo soy igual.
Si no es 5.1 no es nada.
Ta bueno el dato, a ver si derrota a mi mítico dios pagano de la reproducción mp3iana.

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